Por qué nuestros componentes reducen las holguras axiales
El engranaje helicoidal Serie H-200 recibe un tratamiento térmico en atmósfera controlada que garantiza una capa cementada de 0,8–1,2 mm sin descarburación. Esto evita puntos blandos que generan holgura progresiva bajo torque continuo.
La chaveta Serie C-50 utiliza un perfil de cuña con ángulo de 5° que distribuye la presión de forma uniforme en la unión eje-cubo. A diferencia de las chavetas paralelas convencionales, no requiere ajustes periódicos ni adhesivos.
El árbol Serie A-100 se rectifica en máquinas sin centros con tolerancia h6 en toda su longitud. La superficie final tiene una rugosidad Ra ≤ 0,4 µm, lo que reduce la fricción en sellos y cojinetes y mantiene la alineación axial constante.
Cada árbol y engranaje se mide con micrómetro digital y se acompaña de un certificado de calibración. No se realizan muestreos estadísticos: el 100 % de las piezas se inspecciona antes del envío.
Respuestas claras sobre cementado, chavetas y árboles calibrados para maquinaria de elevación.
Nuestros engranajes Serie H-200 alcanzan una dureza superficial de 58 a 62 HRC tras el tratamiento de cementado. El núcleo conserva tenacidad para absorber impactos sin fractura frágil. Esto permite mantener la precisión del perfil helicoidal bajo torque continuo y reducir las holguras axiales mecánicas en el reductor.
La geometría de cuña autoblocante distribuye la presión de forma uniforme entre el eje y el cubo. El tratamiento térmico de temple y revenido proporciona una resistencia al cizallamiento superior a 800 MPa. En pruebas con cargas de elevación cíclicas, no se ha registrado juego radial ni desgaste prematuro en la unión.
Se fabrica con rectificado sin centros hasta tolerancia ISO h6 en toda su longitud. La superficie queda libre de marcas de mecanizado y con una rugosidad media Ra inferior a 0,4 µm. Esto reduce la fricción en los sellos y cojinetes, prolongando la vida útil del sistema de transmisión.
Recomendamos inspección visual cada 500 horas de operación para detectar desgaste en los flancos del engranaje o deformaciones en la chaveta. En el árbol calibrado, basta con verificar el estado de los retenes y la alineación del acoplamiento. No requieren lubricación especial más allá de la especificada por el fabricante del reductor.
Sí. Ajustamos el módulo, el número de dientes y la longitud del árbol según el plano del cliente. Para la chaveta modificamos el ancho y la altura de la cuña dentro de los límites de la norma DIN 6885. Cada pedido personalizado incluye certificado de calibración y tratamiento térmico.